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Domingo, 18 de Febrero de 2018

NOS VEMOS EN EL CAMINO

Autor: Enrique Campos
Las colaboraciones no reflejan necesariamente el punto de vista oficial de Nuevapsiquiatría

Carta abierta a socios, simpatizantes y voyeurs de NuevaPsiquiatría

Los comienzos no son fáciles. Esto, que puede servir igual para  despachar una conversación de ascensor o para un anuncio de coches, que  de tanto repetirlo lo hemos convertido en un puro cliché vacío de contenido, en realidad, como todos los clichés, tiene un fondo de verdad o de sentido común. No, emprender un camino no suele ser fácil. A no ser  que se emprenda desde la inconsciencia, hacia la aventura, todo camino  requiere de un cierto plan, de unos mapas, y a ser posible de buena compañía.

A pesar de su andadura de dos años NuevaPsiquiatría apenas está  empezando a estructurarse, a «pensarse». A trazar los mapas y a encajar  el complicado puzzle de los caracteres humanos que por fuerza ha de  encajarse si queremos ser uno de esos equipos de Primera División.  Tenemos que ser de Primera División si pretendemos que los cambios que  buscamos y por los que peleamos lleguen a las esferas más altas. Y para  esto es capital que dejemos a un lado egos, idearios personales, manías,  impulsos, y pensemos en la colmena, no en nuestra posición de zángano,  soldado o reina dentro de ella. Esto implica no sólo adquirir  compromisos y cumplirlos sino ser leales con los compromisos del resto  de compañeros. Conocer al resto de compañeros, sus debilidades, sus  flaquezas, sus peculiaridades, para saber cuándo podemos estar pidiendo  más de lo que el otro puede dar, o cuándo estamos adoptando actitudes  que pueden molestarle. Si eso sucede, si actuando de buena fe provocamos  malestar en un compañero hay que dialogar y hay que escuchar. Si molesto  a alguien quiero saber por qué, y si entiendo que su malestar es  razonable y ha sido razonado, quiero aprender de mi compañero y de mis  errores para no volver a tropezar con la misma piedra. «No puedes  cometer dos veces el mismo error. La segunda vez será por elección»,  cantaba alguien.

El equipo humano de NP tiene que cuidarse, que protegerse, que mimarse.  De arriba a abajo y de abajo a arriba. Salvo que alguien diga lo  contrario, todos remamos en la misma dirección y vamos en el mismo  barco. Enrocarse en ideas y actitudes conflictivas no es remar, es  cortocircuitar la marcha. Ya que nadie está obligado a pertenecer a esta  o a cualquier otra organización, cualquiera que no esté a gusto con el  rumbo y los objetivos que nos marcamos es libre de abandonar del barco y  buscar otras costas, otros puertos. Pero el barco nunca tomará el rumbo  que mejor le parezca a una sola persona.

Tan capital como que el equipo humano que hoy por hoy dirige y coordina  NuevaPsiquiatría esté bien engrasado y sea absolutamente simbiótico es  que el resto de socios, los que no son coordinadores, ni forman parte de  la Junta Directiva, crean de verdad en lo horizontal de nuestro modelo  y, en la medida de sus posibilidades, no se sienten a esperar que NP  obre un cambio. Ellos, porque son nuestra masa social, SON el cambio.  Ningún cambio llega desde el sofá, ni desde la pantalla de un  smartphone. Constantemente tenemos que preguntarnos qué podemos hacer  por NP. Qué puede hacer NP por nosotros, también. Por supuesto. Pero no  esperemos que la organización haga más por nosotros de lo que nosotros  estamos dispuestos a hacer por ella. El principal cambio de paradigma  pasa por desterrar los «qué hay de lo mío». De eso ya están llenas las  consultas de los psiquiatras. De personas que no quieren, no pueden o no  saben hacerse responsables de sus propias vidas y de sus propias  decisiones, y que entregan su voluntad en bandeja de plata a un  desconocido. Venir a NP con esa misma actitud es no entender la esencia  misma de la organización. Es más de lo mismo. La misma decisión y la misma predisposición, que acaso disfrazamos con la ilusión de pertenecer  a una organización que quiere cambiar el statu quo. Pero si el cambio no se obra dentro de nosotros pertenecer a NP, asistir a un GAT, es sólo eso, una ilusión. Autoengaño. Comprometámonos a no autoengañarnos. Comprometámonos con la honestidad y la autenticidad. Desnudémonos. Sólo así nos veremos todos como iguales y la horizontalidad que buscamos y preconizamos será un hecho.

Por nuestro potencial y por lo legítimo y necesario de nuestras reivindicaciones, por un cambio que ha de llegar más pronto que tarde, porque el edificio de la psiquiatría «oficialista» caerá por su propio peso, me ilusiona NP y soy optimista. Porque tenemos mucho por hacer, muchas terapias y tratamientos sobre los que escribir y dialogar, y al hacerlo estaremos también dándonos a conocer. Somos los que queremos cambiar el sistema de salud mental, pero también esos que no paran de buscar e informarse sobre todo lo que huela a psiquiatría o psicología. Pienso en un futuro no tan lejano en el que seamos referencia para toda la gente que se ha perdido en el laberinto de la salud mental. Porque no mentiremos ni venderemos humo. Porque incluso cuando, junto a alguna de esa gente, lleguemos a la conclusión de que lo suyo no parece tener buen pronóstico podrán quedarse con nosotros y apoyar a otros como ellos. Un mal pronóstico se vive mejor sin culpa y rodeado de quienes entienden bien tu problema. A veces este sistema que tenemos culpabiliza al paciente, que «no pone de su parte». Bien, quizá no pueda poner de su parte. No poder poner de tu parte no es ningún crimen. ¿Acaso el sistema pone algo de su parte?
Nos vemos en el camino.

Enrique Campos. Coordinador GAT Málaga.Vocal para relación con los medios de comunicación.
E-mail: malaga@nuevapsiquiatria.es

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2 comentarios
  1. Interesante la metafora de las abejas Enrique

    ” Pensemos en lo que podemos hacer por el cambio que sentimos desde dentro y no sólo en lo que el debate colectivo pueda hacer por nosotros”. Mucho animo y fe para el camino. Un saludo desde la Laponia noruega.

    Juan Jesús González Báez .Tromso 13/02/2018

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