Asociación Nueva Psiquiatría · Por un nuevo modelo en el sistema de salud mental

Hearing Voices: declaración y posicionamiento sobre el DSM-5 y el diagnóstico psiquiátrico

El sitio web de Entrevoces (www.entrevoces.org) nos deja esta traducción al castellano del texto que la Red Inglesa de Escucha de Voces (Hearing Voices Network) ha publicado sobre la aparición del DSM-5.

La declaración está en la línea de pensamiento de la Asociación Nueva Psiquiatría, que no está sóla en la idea de la necesidad de un cambio urgente en el modelo psiquiátrico. Es la siguiente:

La quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) —conocido como “la biblia de la Psiquiatría”— ha sido recientemente publicada tras una enorme estela de controversias y debates. El sistema de clasificación alternativo, la CIE, está basado exactamente en los mismos principios. Algunos de los psiquiatras más eminentes del mundo se han posicionado acerca de estos sistemas de clasificación.

El ex-director del NIMH, el organismo de financiación de investigación en salud mental más importante de los Estados Unidos, se refirió al DSM recientemente como “totalmente erróneo, una absoluta pesadilla”. El presidente del comité redactor del DSM-5 admitió: “Hemos estado diciendo a los pacientes durante décadas que las causas biológicas de los trastornos mentales estaban a punto de ser descubiertas. Pero aún estamos esperando a que esto ocurra”. Otro psiquiatra de gran relevancia declaró: “los pacientes se merecen algo mejor”. En el Reino Unido, los psicólogos clínicos han cuestionado el uso de diagnósticos y el modelo de “enfermedad”.

Desde la Red Inglesa de Escucha de Voces (Hearing Voices Network), junto a muchos de nuestros aliados profesionales de la psicología y la psiquiatría, estamos seriamente preocupados sobre el modo en el que actualmente se entiende, categoriza y responde al sufrimiento psíquico. Reconocemos, también, la confusión que puede producir que hechos comúnmente aceptados y que se presentan a los usuarios de servicios de salud mental como verdades sean cuestionados.

Creemos que las personas que tienen la experiencia de haber sido diagnosticados deben estar en el centro de cualquier discusión sobre alternativas al sistema de salud mental vigente. Las personas que usan los servicios de salud mental son verdaderas expertas en cómo estos deberían ser mejorados y liberados, son las que saben exactamente qué necesitan, qué funciona mejor y qué mejoras deben hacerse. En esta declaración se señalan las cuestiones principales, desde nuestro punto de vista, y se invita a las personas que han sido diagnosticadas a tener voz en este debate.

 El diagnóstico psiquiátrico es científicamente defectuoso:

  • No hay pruebas objetivas: A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las especialidades médicas, los diagnósticos psiquiátricos no se basan en pruebas o mediciones objetivas.
  • Son artificiales: La evidencia demuestra que los diagnósticos no representan grupos significativos de problemas ni se enlazan a anormalidades biológicas conocidas. Los diagnósticos se deciden por consenso de comités de expertos, con lo que representan opiniones en lugar de hechos científicos.
  • Implicación de las compañías farmacéuticas: Existe una creciente preocupación en relación a nuevos diagnósticos sugeridos e iniciados por compañías farmacéuticas, que financian la investigación y tienen intereses al respecto.
  • Falta de fiabilidad: El diagnóstico que emite un psiquiatra se basa en su opinión acerca de lo que el paciente le cuenta. Con frecuencia, psiquiatras distintos tienen opiniones distintas acerca de la misma persona, que conducen a diagnósticos diferentes. Dos personas con el mismo diagnóstico pueden no tener nada en común.
  • Explicación limitada: Mientras que el diagnóstico en otras especialidades médicas parece proporcionar una explicación para los problemas de la gente, no es el caso en psiquiatría. Se dice a las personas que tienen “esquizofrenia” sobre la base de sus pensamientos inusuales, experiencias, sentimientos y comportamientos. Si luego preguntan por qué están teniendo estas experiencias inusuales, se les dice que es porque tienen “esquizofrenia”. Este argumento circular no explica nada.
  • Uso limitado: Las cuestiones planteadas anteriormente significan que los diagnósticos son una base errónea para decidir el tratamiento, predecir resultados y llevar a cabo investigaciones.

Los diagnósticos psiquiátricos tienen consecuencias perjudiciales:

  • Pérdida de foco: Cada vez más evidencia científica demuestra que el sufrimiento psíquico es una reacción comprensible a la adversidad: duelo, pérdida, pobreza, discriminación, trauma, abuso y victimización. Al centrarse en “qué déficits tiene usted”, el diagnóstico consigue que los profesionales dejen de preguntar “¿qué le ha pasado?”.
  • Pérdida de oportunidad: Los diagnósticos psiquiátricos pueden impedir abordar los vínculos entre sufrimiento mental y política. Los fondos de financiación a la investigación se utilizan para la búsqueda inútil de marcadores genéticos en lugar de abordar los problemas de la sociedad que sabemos que conducen a problemas de salud mental.
  • Desempoderamiento: Los diagnósticos psiquiátricos ignoran las explicaciones que las personas se dan acerca de su propio sufrimiento y les induce a someterse a un “experto” para ser tratados. Redefinir la propia realidad en términos de enfermedad y biología es una experiencia increíblemente poderosa que compone el escenario para una carrera psiquiátrica de por vida.
  • Focalización en los psicofármacos: En el caso de diagnósticos como el de “esquizofrenia”, el tratamiento es principalmente medicación, hecho que está siendo cada vez más criticado por sus efectos perjudiciales y su falta de eficacia. La medicación no ayuda a abordar las dificultades subyacentes.
  • Derechos humanos: Se espera que las personas acepten sus diagnósticos bajo la amenaza de considerar que no tienen “conciencia de enfermedad” y ser sometidos a tratamiento forzoso, violando sus derechos humanos fundamentales. Otras personas, comprensiblemente, ocultan sus voces o visiones para escapar del tratamiento forzoso, impidiéndoseles de este modo recibir ayuda para afrontar sus experiencias.
  • Pérdida de esperanza: Diagnósticos como el de “esquizofrenia” o “trastorno de personalidad”, que son vistos como una condición crónica y de por vida, arrebatan la esperanza de las personas en una recuperación significativa.
  • Discriminación: Las personas diagnosticadas de “enfermedades mentales graves y crónicas” estás sujetas a estigma, discriminación y exclusión social. Pueden tener por ello problemas a la hora de conseguir seguros, en los controles de seguridad para viajar al extranjero y dificultades para acoger o adoptar niños.

Líneas de futuro

Encontrar la mejor manera de apoyar a aquellos de nosotros que están sufriendo y luchando por hacer frente a sus vidas sin utilizar diagnósticos ni el sistema de salud existente es un reto para nosotros. Pueden ser difícil ver lo que es posible cuando todo lo que conocemos es lo que está disponible en este momento. Aún así, queremos implicar a las personas que han vivido la experiencia de ser diagnosticados y a nuestros aliados en una discusión para crear vías de futuro.

Algunas de nuestras ideas iniciales son:

  • Entender el sufrimiento psíquico como una experiencia humana y por tanto comprensible: En lugar de entender las voces, las visiones y los estados extremos de conciencia como síntomas de una enfermedad subyacente, creemos que es útil entenderlos como experiencias cargadas de significado – incluso aunque de momento no se conozca el significado. Creemos que es importante usar un lenguaje humano para describir experiencias humanas, en lugar de usar la terminología médica. Asumiendo el papel que tienen el trauma y la adversidad, necesitamos comenzar preguntando a las personas qué les ha pasado, en lugar de preguntarnos cuáles son sus déficits.
  • Poner a las personas verdaderamente en el centro: Queremos que la gente tenga la libertad de definir sus propias experiencias. El apoyo debería basarse en sus necesidades, no en su diagnóstico. Del mismo modo, las personas necesitan acceder a un amplio rango de alternativas para entender y afrontar sus experiencias. La medicación es solamente una vía, entre muchas, que la gente debería poder elegir. Queremos información acerca de los pros y contras de cada enfoque, verdadera posibilidad de elección y colaboración, no coerción.
  • Comunidades de apoyo: El sufrimiento mental no es dominio de los servicios de salud mental. Las comunidades tienen un rol muy importante en apoyar a las personas que están luchando por hacerle frente. Opciones basadas en la comunidad pueden desarrollarse paralelamente, como una alternativa a la psiquiatría. Del mismo modo, estos enfoques deberían ir de la mano de una concienciación sobre el impacto causal de los factores sociales como la pobreza, la desigualdad de género y racial, el desempleo, el aislamiento y el abuso en el sufrimiento psíquico.

Podéis consultar el texto original en la propia web de Hearing Voices Network.

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