Asociación Nueva Psiquiatría · Por un nuevo modelo en el sistema de salud mental

Imputado por confesar que es esquizofrénico

Hola, hoy he dado una buena noticia a un cliente, se ha archivado una causa penal contra él abierta por el solo hecho de que fue a saludar varias veces a una antigua novia y tuvo la sinceridad y falta de malicia de comentarle que padecía esquizofrenia y vivía en un piso tutelado. Ello, sin mas, generó que la exnovia (de profesión enfermera, curiosamente), llamara directamente a la policía y que se le abriera un procedimiento por violencia contra la mujer (ni siquiera se atrevió a pedirle que no volviera mas, entiendo que por miedo).

Que triste e injusto, porque él es educado y pacifico, y cuanta soledad e incomprensión… mi apoyo para todas las personas, enfermos y familiares, que luchan contra estigmas sociales y prejuicios. Estoy contenta, porque me parecía el caso indignante, y necesitaba contarlo en algún sitio donde se me entendiera.
Al hombre que defendí en el caso que relato, le denunciaron por ser loco y le abrieron causa por serlo, y mi pequeño triunfo fue conseguir el archivo por decir que por tener miedo a un enfermo mental, no se puede penalizar a este.

Pobre chico, tuvo que dejar de estudiar su carrera, sin oficio, padres muy mayores y el muy solo y muy aburrido, muy educado pero un poco niño, con 42 años… que futuro le espera… A mi me parece una persona que va…, como a cámara lenta, que es lo que le notas raro e imagino será la medicación. Yo le he aconsejado, al despedirme de él, que no lo cuente alegremente…, que eso pertenece a la esfera de su intimidad, que nadie va diciendo: “hola, tengo almorranas.” No se sí he hecho bien.

COMETARIO DE NUEVAPSIQUIATRÍA:

Tu mensaje me ha parecido interesantísimo y muy ilustrativo. Por la riqueza de datos que contiene y por el estilo naïve que, constituye un lograda descripción de un caso concreto de estigmatización que invalida por completo la vida de una persona. Describes la evolución típica de una persona a quien, casi con seguridad, han diagnosticado de esquizofrenia siendo todavía muy joven. Éste diagnóstico es tan perverso que yo, tras casi cuarenta años de ejercer la psiquiatría, todavía no se si perjudica más la propia enfermedad o el diagnóstico y el tratamiento inhibidor que conlleva.

Es una cuestión que no me cansaré de repetir: cuando a un joven en torno a los veinte y poco años, que es la edad en que suele “exteriorizarse” el primer brote, se le pone el diagnóstico de esquizofrenia, en cuanto sale de la consulta y se lo cuenta a su pareja, a sus amigos, a su jefe en el trabajo, al resto de sus conocidos… ¡todos se van a apartando de él y dejándolo solo como si se tratase de un bicho peligroso ¡La propia familia, desgraciada e inevitablemente, cambia su modo de relacionarse con él!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *