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Lunes, 10 de Diciembre de 2018

Coste del tratamiento farmacológico

Hace poco tiempo, hablando de temas psiquiátricos con Edgard Vinyals (Federació Veus), salió el tema de las alternativas terapéuticas y ¡como no! las alternativas probadamente útiles que podrían llevarse a cabo con el presupuesto actualmente gastado en un exceso de medicación. También comentó lo útil que sería una herramienta que permitiera calcular de forma simple el coste de la medicación a partir de su pauta.

Dispuesto a llevarlo a la práctica, consulté con Emilio Pol Yanguas (Tecnoremedio) quién muy amablemente me indicó donde conseguir listados del PVP de medicamentos sin tener que buscarlos uno a uno.

Manos a la obra, aquí hay la primera versión de esta herramienta.

Modo de empleo:

  • Seleccionar el medicamento.
  • Seleccionar la presentación.
    (aparece el coste de cada envase)
  • Marcar la dosis tal como indique la pauta (pastillas, cápsulas, sobres, gotas o mililitros diarios, o bien cada cuantos días si se trata de un inyectable)
    (aparece el coste mensual de este medicamento)
  • Añadirlo al total y, si hubiera más de un fármaco, repetir el proceso para cada medicamento.
  • En la última casilla aparece el coste mensual del tratamiento farmacológico.

No puede garantizarse la exactitud de éste coste. Es decir, el valor mostrado es meramente indicativo, sin ningún valor judicial.

Enlace:  Coste mensual en fármacos a partir de la pauta de medicación.

PMA

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4 comentarios
    1. Para saber lo que opina Edgard sería cuestión preguntárselo él. Pero puedo decirte lo que opino yo:
      Cuando una empresa privada ‘regala’ algo o hace ‘donativos’ a alguien se trata de un capítulo más de su estrategia de marketing y, como el resto de gastos de la empresa, proviene de sus ventas. Es decir que en realidad lo paga quién compra sus productos o sus servicios.
      Cuando lo hace una entidad pública es mucho menos claro. Pero toda entidad pública destina sus recursos de acuerdo con las preferencias y prioridades políticas de sus dirigentes. En última instancia, el dinero proviene del contribuyente. Y puede considerarse una forma de corregir los presupuestos oficialmente aprobados.
      Una tercera ‘variedad’ de colaborador la constituyen entidades benéficas cuyos recursos provienen de microdonativos de personas individuales. Aquí cabe de todo y no me atrevería a generalizar.
      -Pere Montaña

      1. Efectivamente Pere, La Big Pharma, emplea en marketing más del doble de los recursos que invierte en investigación. En el año 2000 según National Instituto of Health Care Manager el porcentaje era 12% vs 30% a favor del marketing, en la actualidad ese % con toda probabilidad se haya triplicado. Es evidente que existen muchos “estómagos agradecidos” que alimentar.
        En las últimas décadas las personas que han tenido la desgracia de ser diagnosticados de un trastorno mental, independientemente de su gravedad, son tratados con psicofármacos. La Big Pharma celebra este hecho y trata de mantenerlo y aumentarlo con nuevas etiquetas. Su codicia es insaciable. Con su modelo “biologicista de la enfermedad mental, La Big Pharma contribuye al desarrollo de un arsenal terapéutico eficaz y al conocimiento de las bases biológicas de los trastornos mentales, motivo por lo que debemos estar agradecidos. De forma arrogante y sin evidencias, refieren que los contextos sociales, familiares, laborales… del sujeto son totalmente secundarios, no son causas determinantes en la etiología del trastorno mental.
        Sin embargo desde una posición crítica (de la Mata Ruiz, Ortiz Lobo) se cuestionan:
        1º La sobreutilización de los psicofármacos y sus consecuencias.
        2º Los intereses comerciales, están determinando: la calidad de los ensayos clínicos; las líneas de investigación psiquiátrica y salud mental; la categorización de las enfermedades y las clasificaciones; la primacía del modelo biologicista, despreciando otras alternativas más validas y fiables; las prácticas asistenciales y la prescripción.
        Creo que este “modus operandi” de la línea oficial de la psiquiatría en colaboración con La Big Pharma, se produce tanto en los ámbitos privados como públicos de la asistencia.

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